Después de la Segunda Guerra Mundial, el Comando Aliado en Japón desarrolló una nueva agencia para ayudar a manejar el terrorismo y la violencia en la región del Pacífico. La agencia contaba con personal ninja e inicialmente se les asignó la tarea de manejar los asuntos domésticos. Con el tiempo, ese programa creció hasta su forma actual, gestionando 20.000 ninjas en una variedad de asuntos nacionales e internacionales. Uno de esos ninjas resulta ser Kudo. El perdedor de la escuela secundaria de diecisiete años ahora está listo para ser la próxima línea de defensa contra un aumento potencial de asesinos extranjeros que invaden Tokio.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: