En algunos países, entre ellos China, ver pornografía es un delito. Las autoridades y empresas chinas han utilizado la inteligencia artificial para señalar los contenidos dudosos. También emplean a un gran número de censores profesionales conocidos como jian huang shi, o “tasadores de porno“, para supervisar los vídeos y fotos publicados en Internet o en las plataformas de las redes sociales.

Sin embargo, la IA a veces comete errores debido a los límites de los algoritmos de reconocimiento de imágenes. Y los humanos no pueden estar trabajando por siempre. El nuevo dispositivo es un intento de utilizar la potencia combinada de humanos y máquinas para lograr una mayor precisión y eficacia, según Xu y sus colegas.

A pesar del rápido desarrollo de la IA en los últimos años, los ojos y los cerebros humanos siguen superando a las máquinas a la hora de detectar contenidos pornográficos, especialmente en el caso de imágenes con un fondo complejo, señalan los investigadores. Descubrieron que una foto de un desnudo escondida en un flujo de imágenes normales podía hacer que un observador levantara las cejas, incluso si aparecía en la pantalla durante medio segundo.

Con el casco, un jian huang shi sólo tenía que sentarse frente a una pantalla, y el dispositivo se encargaría de proyectar un gran número de fotos sin parar hasta que el censor parpadeara. Los desarrolladores dijeron que el nuevo dispositivo podía adaptarse automáticamente a las ondas cerebrales de un censor humano y podía filtrar los ruidos en la señal cerebral causados por la emoción, el cansancio u otros pensamientos.

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