La publicación dice lo siguiente:

Siempre que se me presenta una escena erótica en la que tengo que añadir gemidos, me encuentro con un dilema. «¡Estoy sufriendo esto otra vez!», «No tengo más combinaciones de «N» y «Tsu», «Tal vez pueda usar katakana o simplemente añadir elipses(?)». Es un juego de puzzle con un número muy limitado de combinaciones de letras

La repetición de estas onomatopeyas es algo que preocupa mucho a los autores, ya que no pueden plasmar demasiado el mismo concepto y previamente han surgido quejar por utilizar con gran frecuencia los gemidos. Uno de los casos más populares es el de una novela ligera que contenía 10 páginas seguidas de solo gemidos, pudiéndose apreciar páginas repletas de solo gritos en bucle.

Algunos comentarios de loa comunidad japonesa:

«Me identifico mucho con lo que acabo de leer».

«Es como pintar un globo terráqueo en tres colores».

«Incluso he copiado otro manga, porque ya se ha convertido en una molestia»

«¡Oh, realmente hay algo así!»

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